Presentación Narrativa Autores
 
 
  Música
  Video
  Principal
 
 
 


(Colombia, 1940), poeta, cantautor y narrador oral de cuentos. A los diez años vino a Venezuela, se licenció de periodista en La Habana entre 1971 y 1982. El año 82 regresó a Colombia, trabajó como maestro, dictó talleres de creatividad y formó parte del grupo Contracartel y de la unión de escritores de Colombia. Desde 1983 reside en Venezuela, entre Mérida y Caracas; o de trotamundos por toda Venezuela. En Mérida se inició como titiritero de la mano de Javier Villafañe. En 1970 estuvo encargado del taller de títeres de la Dirección de Cultura de la ULA. Imparte talleres de creativad en varias escuelas. Corresponsable de las revistas aula abierta (85-87) y saber al día (1992). Se hizo acreedor al Primer Premio de Poesía en Sincelejo (1983), Colombia, con “De adentro de la voz”. Primer Premio del Concurso Internacional de Cuentos, de la Editorial Susaeta (1993), Medellín (Colombia), con “El arco iris de plumas”. Primer Premio de Cuentos de Susaeta (1996), con “El hombre de las almohadas”. Primer Premio del Concurso de Cuentos, del Ministerio de Educación, “Rafael Rivero Oramas” (1998), con “El hombre azul”. En 1998 recibió la mención en la Bienal de Literatura para niños “Canta Pirulero”, del Ateneo de Valencia, con el cuento “La jirafa de colores”.


OBRA LITERARIA: De adentro de la voz (La Habana, 1975; Colombia, 1983). El hombre de las almohadas (Medellín, Colombia, Ediluz, 1996. El Diario de Andreína (Mérida, Solar, 1997; (2da Ed. 1998). Pájaro del corazón (Mérida, Escarcha Azul, 1998). La puerta del aire (Mérida, Escarcha Azul, 2001), El hombre azul y otros cuentos (Mérida, Escarcha Azul, 2001. El hombre de las almohadas (2da Ed. Caracas, Vicepresidencia de la República, 2001), Cuentos de Arcoiris y otras claridades (Caracas, Viceministerio de la Cultura/ Dirección de Literatura del Conac, 2001). Lecturas del amor (Caracas, Ediciones del autor Col. Hojas de sueño, Ministerio de Educación /Viceministerio de Cultura / Dirección de Literatura del Conac, 2002.


 
 

 

 

 

 
 

PAPÁ, LÉEME OTRA VEZ LA PUERTA DEL AIRE
A Edzar

(fragmento)


Un hombre está sentado en un parque. El parque está húmedo por la lluvia que durante la noche entró a la ciudad. La ciudad se pinta las mejillas para recibir la visita del día. Es temprano. La gente pasa hacia los oficios y hacia la claridad escolar. Los pájaros y el sol hace rato trabajan.

Una pareja, ajena a los sucesos del parque, se ocupa de mirarse. Hablan para ellos y sonríen. Sus manos están muy cerca, como si cada uno fuera a entrar al otro, a habitarlo. La claridad se sube a sus miradas: son dos claridades. La mañana tiene intención de pájaro.

Es oro el día. Y es otoño. Hay viento de colores que canta y mece con fuerza los árboles de oro verde. Llueven hojas: dos mujeres silenciosas, de uniforme rojo, las recogen.

Para el hombre el parque es un tesoro al lado de la calle, en la orilla del día, en la mitad del mundo. El hombre, callado, mira con cordialidad; algo desde adentro de él mismo lo visita y adorna la mirada. En un cuaderno anota los colores y la temperatura del parque, del día, de su pecho. Anota, además, lo que dice la brisa.

De pronto se levanta. Sonríe. Toma una flor cercana. Dibuja con la flor una puerta en el aire, hace un gesto despidiéndose y desaparece por ella.