Lyerka Bonanno




Nació en Valencia, estado Carabobo, Venezuela, 1981. Poeta y promotora cultural. Licenciada en Educación Mención Lengua y Literatura, Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo. Profesora de la Universidad Arturo Michelena UAM, Valencia. Forma parte del Grupo Literario “Litterae ad Portam”. Fue directora de la revista “La Tuna de Oro” y actualmente pertenece a su comité de redacción. Pertenece a la Comisión rectoral del Encuentro Internacional POESÍA (Universidad de Carabobo) y del Encuentro Nacional de Jóvenes Escritores (Universidad de Carabobo). Facilitadora de la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello” dentro del Sistema Nacional de Talleres Literarios.

Contacto: lyerkabonanno@hotmail.com

Obra literaria: Cartas de Guerra (2005), Amanecimos de Bala: Panorama actual de la poesía joven venezolana (antología, 2007). En imprenta se encuentra su libro El Zigzag de la Máquina de Coser.


(Del poemario inédito El Zigzag de la Máquina de Coser)



La mirada no puede delatar la miseria

soy parte de la anécdota de vidas
y la mía un fracaso de oficio
llevo el cabello limpio
uñas postizas
habla postiza
vida postiza
y soy una superposición
de posturas postizas
que me convierte
en abono reciclable


Despertar ante los espasmos
y reconocer tanta falta
estoy harta de mí
aún así no me abandona la idea
de que algo ha estado bien
ya sea por mis manos
o mi boca


Me contagio con tus enfermedades
escucho entre quejas
deseos de mejor vida
tus palabras que se clavan en la culpa
de los errores típicos de mis años
pido colar el café para que descanses
mientras busco en el agua caliente
alguna palabra de consuelo


Entre cremas y perfumes
creyendo que los olores mueren en frascos
me embalsamo en cada retoque
pero en la noche se pudre
el olor del día
y me veo desnuda frente al espejo del baño
que muestra los pelos y el rimel
irse por el albañal


Dejo que todo entre sin negarme
soy puertas abiertas
sin patios
ni soles
solo un pasillo oscuro
hasta el otro lado


Las mujeres también vamos al bar
a ver que canción nos recuerda al pasado
a conversar con nosotras mismas
también
deambulamos en la calle oscura
como el zigzag de la máquina de coser
a veces
se nos antoja el licor
para abandonarnos a una sola idea
frente a las botellas
las servilletas
y las miradas de los hombres
que no saben si acercarse
o seguir en sus rinconeslibro El Zigzag de la Máquina de Coser.