Mariana Martínez




Nació en Caracas, Venezuela, el 29 de septiembre de 1993. Estudió preescolar y primaria en el Instituto Montecarmelo. Actualmente estudia 8vo grado en el Centro Educativo de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela. Ganó el Primer Premio del Concurso Nacional de Poesía Liceista de la “Casa de las Letras Andrés Bello” (2006) con el poemario El Pájaro Pez. Los poemas que integran este libro los escribió entre los 10 y 12 años. El título del poemario se debió a una mascota que tenía ese nombre: El Pájaro Pez, que murió. Es una apasionada del mar y de los peces, espera estudiar Biología Marina. Tiene un blog con sus poemas: elhadapoeta.blogia.com

Contacto: elhadayelpez@hotmail.com


Del libro El Pájaro Pez
Ganador del Primer Premio del Concurso Nacional de Poesía Liceista, Casa de Bello, 2006.


PÁJARO PEZ


Sentimiento oculto
de sorpresa invisible
que no llegó a volar
se elevó a distancia
pero sólo flotó
no viviste 1000 años,
viviste lo suficiente
para en tu muerte llorar
verte todos los días
volando en tu pecera
soñando ese día en que volarás
con mis lágrimas vivas de sal
al lugar lleno de descanso
y poder por fin entre lágrimas volar


 

SOY LA SOMBRA


Dedicado a mi mamá
Soy la sombra de tu sombra
así que la creadora no me ve
la que crea la sombra
mi oscuridad no puede percibir
tal vez yo soy la que tengo sombra
que no puedo ver,
tal vez yo soy la de la sombra
yo soy la creadora.
Le pregunto a la sombra
de mi creadora
que si ve otra sombra en mí,
ella no me ve ni me escucha
porque a mí su sombra
no me puede percibir.
Tal vez todas las sombras
tengan sombras
que no pueden percibirrChita

 

 

CHITA


Se crea pero igual se irá
esa chita
que la naturaleza ahoga entre árboles
y criaturas sin conocer,
ella se siente nueva
pero la vejez le llega
igual anda y caza
ella recuerda su viejo reflejo en el agua
que mostraba su niñez
ahora se refleja en una escopeta
que la ha matado
pero su niñez
sigue reflejada en el agua
su piel la cuelga una bufanda
sin reflejo alguno
sin gota de niñez
pero esa señora que estoy percibiendo
que está feliz con su bufanda de muerto
sólo extraña que en el espejo
no sale nada
ni la pequeña niñez
que a los viejos chitas aguarda.

 

 

LEOPARDO


Ese manchado gato estirado por la naturaleza con puntos negros no lo insultes no le digas tigre a él no le caen rayas negras por la espalda, corriendo como un tren que pasajeros deja echando la sangre de un alce por la boca oye la voz que narra este poema y se confunde ve un lápiz escribiendo se enorgullece de sus manchas negras y de no tener rayas caídas agarra el poema y se lo lleva a sus amigos orgulloso